Esta pretende ser una felicitación que viene
del futuro, pero a la vez del pasado.
Este loquillo que anda suelto, se
mece entre los recuerdos de las cosas que hemos vivido, y los sueños de las que
están por llegar. Porque otra cosa no, pero excusas para querer estar contigo,
encuentro mil; ya sea mirando hacia atrás, como hacia adelante.
Pero es que no es solo lo que veo
de lo que llevamos lo que me hace enamorarme de ti. ¡Vaya lío sería! Porque al
principio, no teníamos prácticamente nada. Pero es que hay mas cosas, que me
hacen sentir enamorado, y por lo que te elijo cada día.
Y es que hoy es el día perfecto
para recordarte por qué me gustas tanto, y lo voy a hacer, como si respondiera
a la pregunta que en algún momento nos han hecho… “¿Por qué María?”
Pues es que he descubierto en ti, la
compañera ideal. Una persona buena, risueña, divertida, ¡además de ser increíblemente
guapa! Pero es que no solo tus ojitos me vuelven loco. También tu afán por dar
lo mejor de ti. Por hacer bien las cosas; por defender la justicia. No sé.
Quizá me esté quedando corto para contar las cosas que me gustan de ti, pero
también es verdad que no puedo preparar esto con mucho tiempo.
Amor, te lo he dicho muchas
veces, y me quedan muchas por decírtelo… me encantas. Haces que esto sea
especial. Todo, absolutamente todo, cobra sentido contigo, y me siento feliz. Y
eso… eso es un regalo.
Vaya, que contradicción. Que el
día de tu cumpleaños, en lugar de tener tú un regalo, el regalo lo tenga yo
contigo, por la tremenda suerte que tengo. Me hubiera gustado poder abrazarte
hoy, achucharte, besarte, y darte esto por escrito.
Pero la situación nos tiene así,
en un limbo de incertidumbre y días largos. Pero como decía, es una
felicitación a pasado y futuro. Pasado, porque (espero) nos sirva para recordar
todo lo que en estos últimos 365 días hemos vivido juntos, y a futuro, porque
ya te achucharé y de abrazaré y te besaré en cuanto nos den permiso. Y también algún
regalito. Aunque haya que comedirse un poco más que el año pasado, jejeje.
Quiero terminar esta felicitación
especial, nombrando dos cosas que me has regalado, y que creo que pueden marcar
cosas importantes del futuro, como son las canciones de Dani Martín, que nos
esperará en Valencia, y el poema de Mario Benedetti: no te rindas. Parafraseando a este gran poeta, y porque aunque
estos días estén siendo duros…
Viviremos la vida y aceptaremos este
reto,
recuperaremos la risa, ensayaremos
el canto,
no bajaremos la guardia, pero si
extenderemos nuestras manos,
desplegaremos las alas e intentaremos
de nuevo,
celebrar la vida y retomar los
cielos.
Aun hay vida en NUESTROS sueños.
